EL ALBARELO III
VENTAJAS E INCOVENIENTES DE LA EXPOSICIÓN AL SOL
En este nuevo albarelo, trataremos de nuevo temas de salud de actualidad en las fechas que vienen, más aun en nuestras tierras del sur.
Trataremos de problemas de salud relacionados con el sol, tan preciado y tan necesario, como todo, en exceso hace daño. La luz solar es necesaria para que las plantas asimilen el anhídrido carbónico (el tan nombrado CO2 ) y produzcan oxígeno y materia orgánica, en nuestro organismo un precursor de la vitamina D que nuestro cuerpo es capaz de producir necesita de la luz solar para formar la vitamina D (o antirraquítica) necesaria para que se formen los huesos, estos son sólo dos pequeñísimos ejemplos de la necesidad del sol en el mundo en que vivimos.
Los efectos beneficiosos para nuestro organismo de la luz solar (mejora de la vitalidad, sensación de bienestar, mejora de procesos circulatorios y metabólicos, formación de vitamina D, etc.) se consiguen con una pequeña dosis de luz solar. Cuando la exposición es excesiva comienzan los problemas.
La radiación solar es una mezcla de radiaciones de diferentes longitudes de onda (podríamos entenderlo como la mezcla de colores que se separa de la luz blanca el arco iris, pero también se separan radiaciones por encima del violeta –ultravioleta- o por debajo del rojo –infrarrojo-). Las radiaciones que están implicadas principalmente en los problemas de la piel son las ultravioletas (UV)
Dentro de las radiaciones ultravioletas, podríamos distinguir según su efecto dañino los UVA (más cercanos al violeta) UVB y UBC (mas lejos del violeta).
Esta última es absorbida totalmente en la parte alta de la atmósfera por el oxígeno y por moléculas de ozono.
La mayor parte de la radiación UVB es absorbida en la estratosfera por el ozono, los UVB que llegan a la piel penetran en las células de la epidermis y son responsables de las quemaduras solares, daño en el DNA de estas células y aparición de canceres de piel. La llegada de UVB depende fuertemente de la cantidad de ozono presente en la estratosfera por lo que se explica que el importante aumento del número de casos de cáncer de piel esté relacionado con la reducción del ozono estratosférico además de un aumento del hábito de exposición al sol por la población.
La mayor parte de los UVA llegan a la superficie de la tierra, los UVA penetran en capas más profundas de la piel produciendo lesiones crónicas, inmunosupresión y las reacciones alérgicas y tóxicas a la luz solar.
La cantidad de radiación ultravioleta que llegará a nuestra piel va a depender además del ozono que haya por encima de nuestra cabeza de la elevación solar (mientras más elevado esté el sol, menor será el camino que recorren los rayos a través de la atmósfera y menos absorbentes atravesará), de la altitud a la que estemos (la radiación aumenta de un 6 a un 8 % cada 1000 metros de elevación), de las nubes o polvo en la atmósfera (aunque nubes finas o dispersas afectan poco), del reflejo de la superficie en que estemos (la nieve o la arena reflejan el 80% de la luz que le llega).
Teniendo en cuenta la importancia de las enfermedades debidas a la luz solar el Instituto Nacional de Meteorología ha implementado una red de observación y observación del ozono estratosférico y de la radiación ultravioleta en tiempo real y establece diariamente una predicción de un Índice UltraVioleta (UVI) que divulga diariamente el cual dará idea de la cantidad de radiación Ultravioleta que llega a la superficie.
Para formar e informar a los ciudadanos sobre el UVI hay una colaboración entre el Ministerio de Sanidad, Ministerio de Medio Ambiente, Asociación Española contra el Cáncer, Asociación Española de Cáncer Cutáneo y el Consejo General de Colegios Oficiales de Farmacéuticos (las farmacias españolas informan diariamente el índice UVI e interpretan la información a los ciudadanos).
Nuestra piel suele tener capacidad de protegerse a sí misma frente a los efectos negativos de la radiación ultravioleta produciendo pigmentos como la melanina, pero personas con problemas de pigmentación, pieles claras o más sensibles de la cuenta o los niños no desarrollan este mecanismo de protección.
Los efectos dañinos de la radiación solar dependen además de la dosis de radiación recibida de la sensibilidad del individuo, en Europa se clasifica a los individuos según la capacidad de broncearse (de protegerse frente a la radiación UV en definitiva) en 4 FOTOTIPOS:
| FOTOTIPO | I | II | III | IV |
|---|---|---|---|---|
| SE BRONCEA | NUNCA | A VECES | SIEMPRE | SIEMPRE |
| SE QUEMA | SIEMPRE | A VECES | RARA VEZ | NUNCA |
| COLOR PELO | PELIRROJO | RUBIO | CASTAÑO | NEGRO |
| COLOR OJOS | AZUL | AZUL / VERDE / GRIS / MARRÓN | MARRÓN | MARRÓN |
Mientras menor sea el fototipo de una persona para el Índice UltraVioleta de un día determinado mayor será la protección solar que necesitará y mientras mayor sea el UVI mayor será también la protección necesaria.
Los productos cosméticos para protegerse del sol expresan un Factor de Protección Solar (SPF) que indica cuanto tiempo podemos estar al sol sin quemarnos en comparación con nuestro tiempo normal de exposición, siempre teniendo en cuenta que debemos aplicarlos de la forma adecuada (unos 30 o 40 gramos para la piel de un adulto será suficiente, 30 minutos antes de tomar el sol, reaplicarlo después de cada baño, …). No por sucesivas reaplicaciones conseguiremos exposiciones sin riesgo más prolongadas, para ello debemos subir el SPF del producto aplicado.
FACTOR DE PROTECCIÓN SEGÚN EL ÍNDICE ULTRAVIOLETA (UVI)
| GRADO | UTILIZACIÓN |
|---|---|
| 0 | Confort, estética |
| 1 | Luminosidad solar atenuada |
| 2 | Luminosidad solar media |
| 3 | Fuerte luminosidad solar
|
Especial cuidado hay que prestar en los niños pues su cristalino es casi transparente y absorbe toda la radiación.
Trataremos como problemas de salud relacionados con el sol los siguientes:
1.- Dermatitis
2.- Daños oculares
3.- Cáncer de piel
4.- Golpe de calor
1. Dermatitis.
Todas las personas expuestas a dosis altas de luz solar pueden desarrollar una quemadura solar con sensación de ardor y formación de vesículas o urticaria, para una misma exposición solar, la reacción depende del individuo, del grosor y pigmentación de su piel (fototipo).
Además existen otras personas con reacciones anormales a las radiaciones solares: urticarias solares erupciones, dermatitis actínica, prúrigo solar, reacciones fotoalérgicas (a veces relacionadas con la ingesta de medicamentos fotosensibles o ciertos colorantes, adición a la piel de ciertos perfumes, esencias etc.)
Ciertas enfermedades de la piel se agravan por la exposición solar: herpes simple, porfirias, lupus, xeroderma pigmentoso, varicela, pelagra, liquen plano, dermatitis atópica, rosácea, melasma, pénfigos queratosis. …
2. Daños oculares.
Una excesiva exposición a los rayos UltraVioletas podría quemar la córnea y dañar la retina.
Una exposición continuada a lo largo de los años sin protección puede predisponer a una degeneración de la mácula (el centro de la retina)y aumentar mucho el riesgo de desarrollar cataratas (pérdida de transparencia del cristalino, lente que tenemos detrás de la pupila que sirve para el enfoque), la radiación UVB es una de las causas de aparición de cataratas.
3. El sol y el cáncer de piel.
La exposición al sol es uno de los factores que más se ha relacionado con el cáncer de piel y concretamente con el melanoma cutáneo (proceso neoplásico por degeneración maligna de células pigmentadas de la epidermis –en ocasiones también de la dermis-, los melanocitos. Otros cánceres de piel de capas más internas de la piel aunque también relacionadas con la exposición al sol.
Hay tres tipos de cáncer de piel: El carcinoma basocelular, el carcinoma de células escamosas o espinocelular, y el melanoma.
1.- Carcinoma Basocelular: Es de los tres, el, siendo además el menos peligroso si se detecta en estadios tempranos. Comienza por una pequeña pápula o hundimiento de piel que sangra, provoca picazón y hace una costra que nunca cura, proceso que dura alrededor de 2 a 3 semanas. Luego, comienzan a elevarse los bordes de la úlcera tornándose rojos, rosados, y lo más frecuente, blanco perlados traslúcidos, con vasos sanguíneos mínimos visibles. Este tipo de cáncer de piel no se disemina a otras partes del cuerpo, pero si no se trata, puede extenderse por debajo de la piel y llegar a hueso provocando daños serios e irreversibles.
2.- Carcinoma Espinocelular: Es el segundo más frecuente. Se presenta como una placa roja descamativa y/o ulcerada. Este tipo de cáncer alcanza grandes tamaños, y de no tratarse se disemina o da metástasis eventualmente.
3.- Melanoma Maligno: Es el menos común de los tres pero el más agresivo, tanto es así, que es causa de muerte de aproximadamente 5.000 personas cada año en los Estados Unidos. Puede aparecer de repente en cualquier parte de la piel, es decir, en zonas expuestas o no al sol. Los lunares son el origen de éstos, y pueden afectar a personas de piel clara o piel oscura, reconociéndose el factor hereditario como de suma importancia. Para el autoexamen de los pacientes se tiene la regla de ABCD que indica: Asimetría de la lesión, Bordes irregulares, Color variado (marrón, negro, a veces sin color), y Diámetro grande (mayor de 6 mm.).
4. El Golpe de Calor.
El ser humano dispone de mecanismos para regular la temperatura corporal, el centro de termorregulación se encuentra en el cerebro e intenta mantener la temperatura corporal alrededor de los 37º C. Con el ejercicio esta temperatura puede subir a 38-39 ºC sin perjuicio para la salud siempre que el sistema de termorregulación mantenga el control. La evaporación del sudor es el principal método que utilizamos para enfriar el cuerpo.
Cuando el clima alcanza temperaturas extremas (por frío o calor), el sistema se ve superado y aparecen unos síntomas característicos. Esta desregulación se da más frecuentemente en ancianos (su sistema termorregulador funciona peor), en niños (su superficie corporal es mucho mayor en relación a la talla que en los adultos), en personas con ciertas patologías o en las que están tomando ciertos medicamentos como los diuréticos.
De menor a mayor gravedad los trastornos que se producen cuando fracasan los mecanismos fisiológicos que mantienen la temperatura corporal ante una sobrecarga de calor interna o ambiental pueden ser:
- Agotamiento por deshidratación debido a la pérdida de agua y sales con el sudor: aparecen sed intensa, cefalea, vértigo, cansancio, irritabilidad, hipotensión taquicardia e hiperventilación.
- Calambres: espasmos dolorosos de los músculos voluntarios del abdomen
- Síncope: sensación de desvanecimiento, visión borrosa y tambaleo seguido de desmayo por aporte insuficiente de sangre al cerebro que se suele revertir colocando a la persona en posición horizontal.
- Golpe de calor: Aparece cuando el organismo pierde el control de la temperatura que sube por encima de 40.5º C dañando la estructura celular y el sistema termorregulador con alto riesgo de mortalidad. Suele asociarse al ejercicio bajo temperaturas o humedades altas. Se caracteriza por reducción o cese de la sudoración (la piel aparece caliente y seca), cefalea, mareo, confusión, taquicardia, inconsciencia y convulsiones. Puede desembocar en fallo renal o hepático.
En todos los trastornos producidos por el calor hay que bajar la temperatura del afectado (trasladarlo a un lugar fresco en la sombra y tranquilo y refrescarlo mojando su ropa, con bolsas de hielo en la cabeza y compresas de agua fría) e hidratarlo dándole abundante agua si la persona está consciente.
Como siempre la mejor medicina es la preventiva: aumentar la ingesta de líquidos aun sin sed, no tomar bebidas azucaradas con cafeína o excesivamente frías, evitar comidas copiosas no exponerse demasiado al sol y reducir la actividad física, descansar con frecuencia en la sombra en espacios ventilados, usar ropas ligeras y holgadas de fibras naturales y colores claros, usar gafas de sol, sombrero y protectores solares para la piel.

